lunes, 4 de agosto de 2008

ºSEMILLAS DE FE

La fe es absolutamente necesaria, pero ella sola no basta para nuestro propósito. Porque podemos tener fe y al mismo tiempo dejar a Dios por fuera de nuestras vidas.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 37

Cuando niño continuamente ponía en duda la existencia de Dios. Para un "pensador científico" como yo, ninguna respuesta soportaba una disección completa, hasta que una dama muy paciente me dijo finalmente, "Tú debes tener fe". Con estas simples palabras se sembraron las semillas de mi recuperación.

Hoy en día, según practico mi recuperación -cortando las malas hierbas del alcoholismo- lentamente voy dejando que esas primeras semillas de fe crezcan y florezcan. Cada día de mi recuperación, de jardinería apasionada, se integra más en mi vida el Poder Superior de mi entendimiento. Mi Dios ha estados siempre conmigo a través de mi fe, pero es mi responsabilidad tener la disposición de aceptar Su presencia.

Le pido a Dios que me conceda estar dispuesto a hacer Su voluntad.

sábado, 5 de julio de 2008

ºUNA NUEVA DIRECCION

Nuestros recursos humanos bajo el mando de nuestra voluntad no eran suficientes, fallaban completamente... Cada día es un día en el que tenemos que llevar la visión de la voluntad de Dios a todos nuestros actos.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 42-79
Yo oigo hablar del alcohólico "sin fuerza de voluntad", pero yo soy una de las personas con más fuerza de voluntad de la tierra. Ahora sé que mi increíble fuerza de voluntad no es suficiente para salvar mi vida. Mi problema no es asunto de "fuerza de voluntad" sino de dirección. Cuando yo, sin minimizarme y recurro a Dios para que me dé su orientación, entonces mis peores faltas se convierten en mis mejores ventajas. Mi fuerte voluntad, correctamente dirigida, me hace seguir trabajando hasta que las promesas del programa se convierten en mi realidad cotidiana.

ºBIENESTAR COMUN

“Un sabio rey puso un gran tronco en medio del camino, obstaculizando el paso. Luego se escondió a ver si alguien lo retiraba.
Pasaron unos comerciantes adinerados y simplemente rodearon el tronco, y malhumorados, culparon al rey por no mantener los caminos limpios y despejados. Más tarde llegó un campesino que llevaba una carga pesada de verduras. La dejó en el piso y trató de empujar el tronco hacia un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, al fin lo consiguió. Mientras recogía su carga para seguir, encontró una bolsa justo en el lugar donde había estado el tronco.
Dentro, contenía muchas monedas de oro y una nota de reconocimiento del rey”.
Todos los días, encontramos infinidad de obstáculos en nuestro camino, pero, ¿cómo reaccionamos? ¿Hacemos como los primeros caminantes de nuestro cuento que ignoraron el obstáculo, sin hacer siquiera un mínimo esfuerzo por moverlo, para así facilitarle el recorrido a los que vendrían después, o como el campesino que se detuvo y pensó no sólo en sí mismo sino en el bienestar de los demás? Es sorprendente ver como la indolencia, la apatía, el egoísmo y la comodidad van llenando todos los espacios vacíos de la sociedad, haciendo desaparecer los valores de solidaridad que nos impulsan a colaborar, contribuir y a apoyarnos unos a otros. Yo prefiero pensar que algunas personas están tan ensimismadas en sus problemas y preocupaciones, que no se dan cuenta de la presencia ni de la necesidad de los demás, por eso se comportan como si no existieran.
Imaginemos por unos segundos cómo sería un lugar donde todos participáramos activamente por el bien común, con personas que sonríen y son amables, con gente servicial dispuesta a participar y a colaborar; interesados en escuchar, comprender y apoyar a otros sin esperar o necesitar recompensa alguna. Recuerda que la vida no necesariamente te paga con dinero. Dejemos de criticar o juzgar a los demás con tanta ligereza y concentremos nuestra atención y esfuerzo en actuar de una manera más positiva y constructiva. No es menester contar con el reconocimiento o la motivación de los demás para actuar, debemos hacerlo por conciencia y convicción.
La vía más segura y eficiente para convertir nuestro espacio vital en un lugar más amable y agradable, es formar parte activa y consciente de su transformación. ¡No te canses, no te desanimes, ni te dejes contagiar por otros que con su apatía, irresponsabilidad y pesimismo, te puedan hacer dudar. ¡Tu esfuerzo por vivir la diferencia vale la pena y tiene un profundo sentido para todos!

jueves, 3 de julio de 2008

ºEXPERIENCIA: LA MEJOR MAESTRA


3 de Julio
Carentes aún de experiencia y recién hecho nuestro contacto consciente con Dios, es probable que no recibamos inspiración todo el tiempo.

ALCOHOLICOS ANONIMOS, p. 81

Algunos dicen que la experiencia es la mejor maestra, pero yo creo que es la única maestra. Yo he podido apreciar el amor de Dios para mí solamente por la experiencia de mi dependencia de ese amor. Al principio no podía estar seguro de Su dirección en mi vida, pero ahora veo que si soy lo suficientemente atrevido como para pedirle Su orientación, tengo que actuar como si Él me la hubiera dado. A menudo le pido a Dios que me ayude a recordar que Él tiene el camino para mí.

domingo, 29 de junio de 2008

ºUN EFECTO DE ONDA


29 de Junio
Habiendo aprendido a vivir en medio de la felicidad, les enseñaríamos a todos el camino... Sí, los miembros de A.A. soñábamos esos sueños. Y era natural, pues la mayoría de los alcohólicos somos idealistas en bancarrota... Porque, entonces, no podíamos compartir nuestro modo de vivir con todos los demás.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 164

El gran descubrimiento de la sobriedad me llevó a sentir la necesidad de divulgar la "buenas nuevas" al mundo a mí alrededor. Regresaron los grandiosos pensamientos de mis días de bebedor. Más tarde, me di cuenta de que concentrarme en mi propia recuperación era un proceso de plena dedicación. A medida que me iba convirtiendo en un ciudadano sobrio de este mundo, observaba un efecto de onda el cual, sin ningún esfuerzo consciente de mi parte, alcanzaba cualquier "entidad allegada o empresa ajena", sin desviarme de mi propósito primordial de mantenerme sobrio y ayudar a otros alcohólicos a lograr la sobriedad.

viernes, 13 de junio de 2008

ºUN ALTO EN EL CAMINO

ya se llevó a cabo el IV CONGRESO REGIONAL DE A.A. aquí en GUAMUCHIL, SINALOA, me dio mucho gysto que todo salió bien, siento mucho agradecimiento por todos y cada uno de los compañeros que ayudaron, yo se que lo hicieron para DIOS, pero siento como si fuera personal, ya que yo muchas veces me sentí un poco culpable por meterlos en este compromiso, en esta responsabilidad que muchos consideraban muy grande y fuera de nuestras posibilidades, hubo pocos resentidos por la gracia de DIOS, y las cosas salieron mejor de lo que esperabamos, salieron como DIOS quiso que salieran, quedé muy cansada y después me pasé varios días en el aseo de mi casa que había tenido algunos días abandonada, por lo que me tomé unos maravillosos días de descanso, desconectada de todo y de todos, ni al grupo fui por 10 días, hoy estoy reintegrandome al mundo de nuevo, no puedo darme el lujo de pasar mucho tiempo sin mi terapia porque mis emociones se descontrolan, y ya estoy de nuevo en pie y adelante.
Oswaldo y la Adriana ayudaron bastante y estaban muy motivados y así siguen, yo se que DIOS ya me tiene pagado todo, pero sigue pagandome con esta motiación de Oswaldo, que está reintegrandose nuevamente al grupo, gracias DIOS, sigo comprometida contigo y no tengo con que pagarte las maravillas que haces en mi vida, gracias DIOS.

ºVIVIR NUESTRAS REPARACIONES

"Años de convivencia con un alcohólico puede volver neuróticos a cualquier esposa o niño. Toda la familia esté enferma hasta cierto grado".

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 113

Para mí es importante reconocer que, como alcohólico, hago daño no sólo a mí mismo, sino también a los que me rodean. Hacer reparaciones a mi familia y las familias de alcohólicos que todavía sufren, será siempre muy importante. Darme cuenta del desastre que yo creé y tratar de reparar la destrucción será un trabajo para toda mi vida. El ejemplo de mi sobriedad puede dar a otros esperanza y fe par que se ayuden a sí mismos.